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Robot aspirador, inteligencia artificial, pasado, presente y futuro.

El futuro de la humanidad, es menos humano y más robótico.

ELEKTRO, el primer androide

ELEKTRO, así fue denominado el primer robot de la historia. Un robot desarrollado por Westinghouse Electric Corporation. Si pudiésemos viajar en el tiempo hasta 1939 y tener a Elektro delante de nosotros, veríamos una máquina humanoide de dos metros de altura y 120 kg. de peso.

La pregunta que os estaréis haciendo es: ¿Qué podía hacer un robot como este a principios del siglo XX? Pues no era gran casa, pero era increíble en su época verle caminar a partir de comandos de voz, escucharle hablar empleando un repertorio de hasta 700 palabras que reproducía gracias a un fonógrafo (¿Qué es un fonógrafo? eso otro día😅) Y no olvidar que para ser un robot muy duro también fumaba cigarrillos. Era la alegría de las fiestas, también inflaba globos y movía sus extremidades así como girar la cabeza. Elektro el terror de John Connor.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Desde aquel 1929 con Elektro hubieron muchos amagos de introducir la robótica en nuestras vidas, pero nada que se pudiese tomar en serio.

La ciencia ficción se encargó de conservar el horno caliente y mantener las mentes activas en este campo hasta la llegada de lo que se podría denominar como el robot con mejor aceptación en nuestras vidas, por sus capacidades como por su habilidad para no llamar demasiado la atención, hablamos de:

EL ROBOT LIMPIADOR.

En un principio tan solo aspiraba y se chocaba con todo, luego detectaba los obstáculos, más tarde no solo aspiraba, también barría, luego fregaba los suelos, ahora incluso pasa la mopa. No olvidemos que mapea tu casa, algunos detectan hasta si hay caca de anima y avisa en tu app para que la recojas, e incluso detectan el desorden y no limpian hasta que ordenes ¡Todo un robot madraza! 🤣

Ahora con la casa limpiándose sola nos entra hambre ¿Qué podemos hacer?

EL ROBOT DE COCINA

¿Es como tener a un Chef en tu cocina? No, no exactamente, digamos que te permite simplificar muchos pasos a la hora de cocinar.

Los robots de cocina son procesadores de alimentos que permiten licuar, batir, trocear, mezclar o amasar los ingredientes de manera automatizada y la función de cocción, así que tan solo colocas los ingredientes, le indicas qué debe hacer y lo tienes sin mayor preocupación.

Hay en el mercado infinidad de marcas y modelos, donde la escala de funciones acompaña al precio, yendo desde los 100 en adelante. Otro factor importante donde también se debe poner atención es en la potencia, siendo recomendable de los 1600 vatios en adelante.

Limpiar piscinas, cortar el césped, limpiar cristales, pasear al perro, dar conversación, servir bebidas…

Los robots han venido para quedarse. Las posibilidades son infinitas y su integración indiscutibles. Soluciones eficientes a problemas comunes.

¿Realmente es positiva la ocupación de nuestras tareas por la robótica y su inteligencia artificial? Es un arduo tema en el que la controversia está servida. Se podría decir que en la ciencia ficción la respuesta es clara, unos dirán que se sostiene sobre un enfoque pesimista y que bajo un control y gestión adecuados no hay nada de lo que preocuparse.

Por ello, en su increíble obra literaria Isaac Asimov definió el conjunto de leyes más conocido como las “Tres leyes de la robótica”.

Estas fueron introducidas en su cuento de 1942 “Runaround“, aunque fueron presagiados en algunas historias anteriores. Las tres leyes son:

  1. Un robot no puede dañar a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daños.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes que le den los seres humanos, excepto cuando tales órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia siempre que dicha protección no entre en conflicto con la Primera o Segunda Ley.

Este es el comienzo de una nueva era, donde la robótica ocupará un lugar tan relevante que el ser humano se pronostica en un segundo plano. No queremos decir que acabaremos viviendo en Matrix, pero lo que si es cierto es que la eficiencia de las IA han demostrado ser en ocasiones más “perfectas” que la del ser humano, incluyendo factores como la empatía, sociabilización, toma de decisiones, etc.

Recomendamos la visualización de la película HER o el clásico Blade Runner.

SOPHIA un androide inteligente y reconocido como un ser pensante.

En la actualidad tenemos a androides como SOPHIA, activada el 19 de Abril de 2015, es capaz de mantener conversaciones, dar respuestas simples razonadas, dibujar, reconocer rostros y expresar emociones coherentemente. El 25 de Octubre de 2017 fue reconocida como ciudadana mujer robótica de Arabia Saudí, teniendo más derechos incluso que las mujeres de la nación.

Pediatric HAL, un niño robot realista para prácticas médicas

Ya para terminar, aunque la lista es casi infinita, tenemos a Pediatric HAL, un robot humanoide de gran realismo. El objetivo de HAL es simular la apariencia, reacciones y síntomas más comunes en un niño. 

Ha sido desarrollado conjuntamente entre programadores y especialistas en medicina con el objetivo de ser un elemento realista para prácticas quirúrgicas.

Pediatric HAL

Pediatric HAL puede expresarse hablando, así como manifestar emociones verbales y físicas, incluyendo el llanto entre ellas, también sangra. Incluye diez simulaciones médicas, como puede ser un simple análisis de sangre  hasta operaciones quirúrgicas complejas.

Dicen que el futuro nunca espera, se presenta sin avisar y la robótica está entrando en nuestras vidas sin hacer ruido, confiemos en la capacidad de saber designar la posición adecuada a la tecnología sin privarnos de la magnífica autonomía de la que disponemos los seres humanos, cada vez más perezosos y en exceso acomodados.

La robótica es en gran medida útil, va a un ritmo acelerado y es en sanidad donde se están viendo los mejores y más maravillosos avances como sucede con Kaspar, un robot creado para la ayuda con los niños autistas. Expertos en robótica llegan a cuestionar si estamos entrando en un sector de la inteligencia artificial y la conducta práctica donde el ser humano, cada vez más, comience a situarse en un segundo plano, llegando a convertirse en un elemento más de un ecosistema tecnológicamente eficiente en extremo, artificial, donde el eslabón orgánico pueda, incluso, resultar prescindible.

A modo de reflexión, una cita de :

Marvin Minsky, científico estadounidense y uno de los padres de la IA.

«¿Heredarán los robots la Tierra? Sí, pero serán nuestros hijos»

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